¿Qué tiene que incluir sí o sí una página web profesional?
Tiene que incluir todo lo necesario para que el sitio funcione, se encuentre en Google y sea tuyo. Si falta alguna de estas piezas, no es un sitio terminado sino un diseño.
Lo que no puede faltar
- Diseño que funcione bien en el celular, donde entran muchas de las visitas de una pyme.
- Estructura de páginas pensada a partir de lo que vendés y de lo que busca tu cliente.
- Base técnica de SEO: títulos y descripciones por página, sitemap, direcciones limpias y configuración en Search Console.
- Velocidad: imágenes comprimidas y un sitio que cargue rápido con datos móviles.
- Un camino claro para contactarte: botón de WhatsApp, formulario corto o ambos.
- Medición: Google Analytics o equivalente, con los contactos registrados como conversión.
- Accesibilidad básica según las pautas WCAG: buen contraste, textos alternativos en las imágenes y navegación con teclado.
- Páginas legales básicas, como la política de privacidad si el sitio recibe datos.
- Dominio, hosting y todos los accesos a tu nombre.
El último punto es el que más problemas trae después. Si el dominio o el hosting quedan a nombre de quien hizo el sitio, cambiar de proveedor se vuelve difícil.

¿Qué suele quedar afuera de un presupuesto de página web?
Suele quedar afuera todo lo que no es construir el sitio: producir contenido, posicionarlo con el tiempo, hacer publicidad y mantenerlo. No está mal que quede afuera, pero tiene que estar escrito.
- Sesión de fotos o video de productos, equipo o local.
- Redacción de textos largos, notas de blog o fichas de muchos productos.
- Traducciones a otros idiomas, si no se pidieron desde el principio.
- Logo e identidad de marca, si todavía no los tenés.
- SEO mensual: contenidos y autoridad para subir posiciones con el tiempo.
- Campañas de anuncios y la inversión en Google o Meta.
- Actualizaciones, copias de seguridad y cambios después del lanzamiento.
- Integraciones complejas con sistemas de stock, facturación o CRM.
Cuando comparás presupuestos, la diferencia de precio muchas veces está en esta lista: uno incluye textos y fotos y el otro no. Por eso conviene pedir que cada propuesta diga qué incluye y qué no; acá contamos cómo armamos un presupuesto cerrado.
¿Quién escribe los textos y quién pone las fotos?
Depende de lo que acuerdes, y conviene definirlo antes de empezar. Es la causa más común de demoras: el diseño está listo y el sitio espera textos que nadie escribió.
Hay tres caminos. Vos entregás los textos y las fotos, y el sitio se arma con eso. La agencia escribe los textos a partir de una entrevista y vos los aprobás. O se combina: la agencia escribe las páginas clave, como la portada y los servicios, y vos completás el resto. Las fotos siguen la misma lógica, y si no tenés buenas fotos, conviene resolverlo antes del lanzamiento y no después.
¿Qué tiene que pasar el día que se entrega el sitio?
El día de la entrega tenés que recibir los accesos, un sitio probado y una explicación de cómo hacer los cambios básicos. Un sitio sin accesos ni capacitación te deja dependiendo de otro para cada cambio.
Una entrega a medias
- El sitio está online pero los accesos los tiene el proveedor
- Nadie probó el formulario desde un celular
- No hay medición configurada
- No sabés cómo cambiar un texto
Una entrega completa
- Dominio, hosting y panel a tu nombre
- Formularios y WhatsApp probados en varios dispositivos
- Analytics y Search Console funcionando
- Una guía corta para editar lo básico
Pedí también que te muestren el sitio en Search Console y el informe de velocidad. Google usa métricas de experiencia de página, como la velocidad de carga y la estabilidad visual, y conviene arrancar con esos números en verde.
¿Hace falta mantenimiento después del lanzamiento?
Sí, si el sitio usa un sistema como WordPress, plugins o una tienda. Las actualizaciones de seguridad, las copias y los cambios chicos no terminan el día del lanzamiento.
Un sitio sin mantenimiento funciona bien unos meses y después empieza a fallar: plugins viejos, formularios que dejan de enviar, certificados vencidos o, en el peor caso, spam inyectado. Por eso conviene acordar desde el principio quién se ocupa: vos, tu equipo o un servicio de mantenimiento mensual.
¿Qué preguntar antes de contratar?
Preguntá por lo que incluye, lo que no, los plazos y los accesos. Las respuestas por escrito evitan casi todos los problemas posteriores.
- ¿Qué páginas incluye el sitio y cuántas rondas de cambios hay?
- ¿Quién escribe los textos y quién consigue las fotos?
- ¿El dominio y el hosting quedan a mi nombre?
- ¿Qué base de SEO incluye y qué queda para un servicio aparte?
- ¿Cómo se mide si el sitio genera consultas?
- ¿Qué pasa después del lanzamiento: quién actualiza y cuánto cuesta?
- ¿Puedo ver sitios que hicieron y que estén online hoy?
En nuestro servicio de diseño de páginas web respondemos todas estas preguntas en la propuesta, antes de empezar, y el sitio se entrega con los accesos a tu nombre.
Lo que vemos en los diagnósticos
En los diagnósticos aparece seguido el mismo problema: sitios que se ven bien pero no tienen medición, con formularios que nadie revisa y con el dominio a nombre de un proveedor anterior con el que ya no hay contacto.
También vemos sitios lanzados sin títulos ni descripciones para Google y sin Search Console, que llevan años online sin que nadie sepa si alguien los encuentra.